jueves, 27 de marzo de 2014

CUADRO DE HONOR / MENTIR PARA VIVIR


Hacía muchos años que Televisa, en plena era de refritos y “fórmulas comprobadas” (supuestamente, para ir más a lo seguro) no se arriesgaba con una historia verdaderamente original. Y al decir “original”, no me refiero solamente a una historia nueva o inédita, sino, más bien, a una que se aparte de los clichés y arquetipos de la mayoría. Refritos y más refritos, incluyendo la moda de “adaptar” telenovelas extranjeras, originarias de Colombia, Argentina, Venezuela o España. Unas con éxito y otras, no tanto. Claro, sin olvidarnos de antiguos éxitos que reviven (o destrozan) algunos adaptadores.

Hasta que hace unos años, la productora Rosy Ocampo, se “atrevió” a producir una historia nueva (y aquí sí, original): La Fuerza del Destino, de la escritora argentina María Zarattini, ya con amplia trayectoria y con la virtud de salirse de los cánones establecidos, incluso, sorprendiendo al televidente, cuando se dan sucesos inesperados y diferentes a los tan trillados clichés. Y más recientemente, Mentir Para Vivir, también de la Zarattini, encargada también de los libretos, junto con otra experta y creativa escritora, Claudia Velazco, con quien también hizo mancuerna en La Fuerza del Destino, espléndidas tramas que, por lo mismo, sirvieron para que se lucieran los actores, con personajes bien delineados, creíbles y, sobre todo, humanos.

Y bien… Resulta que en la pasada entrega de los Premios TV y Novelas, que ya desde hace años ha perdido credibilidad (no precisamente por culpa de los integrantes del jurado, sino por “extraños y misteriosos” mecanismos) todo parecía indicar que Mentir Para Vivir, se llevaría la mayoría de los premios, en especial, el de Mejor Historia Original y el de Mejor Telenovela, más, si la comparamos con sus competidoras, incluyendo, sobre todo, a una mediocre y caricaturesca Amores Verdaderos, peligrosa contrincante, por su alto rating y por el circo que significó a lo largo de su desarrollo, en el también tan de moda afán de mezclar melodrama con situaciones y personajes “chistosos”.

Muchas omisiones durante esa entrega de premios. Por principio de cuentas, descartar en la terna a Mejor Primera Actriz, a la señora Adriana Roel, por su personaje de doña Paloma (toda una creación) en Mentir Para Vivir.

Total, no importa. Para muchos que seguimos día a día el desarrollo de las telenovelas, por lo general, con una buena dosis de fastidio y sin observar ninguna novedad en sus tramas, Mentir Para Vivir resultó, además, una innovación: desde la historia misma, su producción, su desarrollo y sus personajes. Actuaciones memorables a cargo de todos y cada uno de los actores, incluyendo a la pequeña Ana Paula Martínez (como Alina), dando cátedras de naturalidad a tantos y tantos consagrados. Y es que, sorpresivamente, eliminaron la categoría de La Revelación.

Una telenovela que bien pudo marcar un cambio importante, un ejemplo a seguir. Una telenovela que, se notó desde el inicio, hecha con esmero y dedicación y que, con excepción de su director y algunos de sus actores que se llevaron su estatuilla, fue prácticamente ignorada, para enaltecer, más bien, a Amores Verdaderos que se llevó la mayoría de los premios, a pesar, incluso, del desconcierto de varios de los integrantes del jurado, incluyendo varios (lo sé de buena fuente) que ni siquiera vieron Mentir Para Vivir o, al menos, un solo capítulo.

No tiene la culpa el indio… Todo parte de una mala organización, de una mala planeación o de la evidente intención de enaltecer subproductos (en este caso, Amores Verdaderos) tan deficientes (y, además, refrito de refrito, pero eso sí, con altos niveles de rating. De eso se trata, de un negocio y no de la intención de evolucionar el género y, por ejemplo, ponerse al nivel de lo que se está haciendo en Brasil con telenovelas como Avenida Brasil, con historias diferentes, gran producción y, especialmente, situaciones bien armadas y personajes que parecen arrancados de la realidad.

Ni modo. Pero aquí, aunque no somos los Premios TV y Novelas, sino un humilde espacio, a cargo de alguien que desde niño ha visto telenovelas y ha desarrollado un cierto sentido de análisis y observación, criterio y conocimiento del género, le dedicamos este Cuadro de Honor a la que, desde mi muy particular punto de vista (igual que el de muchos televidentes, lo sé) la Mejor Telenovela mexicana del 2013: Mentir Para Vivir, digna representante (sobre todo para el extranjero) de un producto impecable, hecho en México.

1 comentario:

Gracias por participar.